¿Por qué arte comprometido?
De aproximacion al net.art, la enciclopedia libre.
Empezaremos este módulo justificando su propia existencia, pasaremos a continuación a hacer una breve introducción al contexto socioeconómico del net.art para comprender mejor sus formas de acción y motivaciones. Introduciremos algunas reflexiones sobre la presencia de la ideología y la política en la cultura y pasaremos a continuación a centrarnos en los antecedentes del activismo en el arte para terminar con las diferentes modalidades que plantea el activismo en el net.art.
Cabría plantearse por qué incluimos un módulo dedicado a activismo. A primera vista podría parecer que la práctica del arte en red con finalidades de denuncia o con cierto contenido 'comprometido' correspondería a una utilización del net.art, no a un concepto intrínseco del propio medio. Lo cierto es, sin embargo, que el activismo ocupa un papel destacado en las producciones de net.art puesto que se inscribe completamente dentro de la linea conceptual y de autoreferencialidad que caracterizan al propio medio. El net.art es un arte en red, y cualquier ámbito de la red es susceptible de convertirse en su tema de estudio.
Sin embargo, "esto no es ciber-terrorismo", insistía Carmin Karasic, el ingeniero de software que diseñó el programa Floodnet (herramienta empleada para una de las sentadas virtuales más conocidas y efectivas), "es más bien arte conceptual". De hecho, Ricardo Domínguez y el Electronic Disturbance Theater, por ejemplo, denominan su net-protesta como performance art en Internet. Una estética que trata de ser, ante todo, un modelo de práctica social, de resistencia crítica dentro de la red. Acusadas en numerosas ocasiones, sin embargo, de no consultar la opinión de los grupos a los que pretenden ayudar y de suponer una forma más de intervencionismo político de los países industrializados sobre los no desarrollados, su mayor capacidad de acción parece centrarse en la apertura y redefinición del concepto de interacción social en la red.
Juan Martín Prada. El net.art, o la definición social de los nuevos medios
En los años 80 y principios de los 90 del siglo XX, algunos escritores de ciencia ficción como Sterling y Gibson o películas como Blade Runner habían puesto de moda el Cyberpunk. Lejos de la utopía científica anterior, el Cyberpunk nos alertaba sobre la posibilidad de que se consolidasen las peores tendencias de la sociedad actual: dominio de las grandes corporaciones, falta de democracia, destrucción de la naturaleza, individualismo... Como reacción ante el cariz que parecían ir tomando las cosas y fruto del entusiasmo que suscitó la aparición de Internet como un medio para redemocratizar la sociedad, Hakim Bey propuso el concepto de TAZ (Temporary Autonomous Zone - Zona autónoma temporal) para referirse a un tipo de activismo puntual y efímero, a un activismo de guerrilla, aprovechando una Internet que estaba naciendo y que todavía despertaba muchas esperanzas como instrumento de liberación. Se trataba sobretodo de un concepto, no de una propuesta de acción concreta. Las actividades que incluiría el hacktivismo podrían considerarse cercanas al concepto TAZ:
Ya mediante el simple pirateo de datos, ya mediante desarrollos más complejos de su actual manejo del caos, el pirata web -los cibernautas del TAZ- encontrará sistemas para sacar ventajas de las perturbaciones, problemas y caídas de la red (maneras de producir información desde la "entropía"). Como un bricoleur, como un escarbador de escoria informática, como un contrabandista o un difusor de correo negro, incluso quizás como un ciberterrorista, el hacker TAZ trabajará a favor de la evolución de conexiones fractales clandestinas. Estas conexiones, y la información diferente que fluye en ellas, formará poderosos dispositivos de salida capaces de albergar el nacimiento de un TAZ -como si alguien roba electricidad de los monopolios energéticos para iluminar una casa de okupas.
De esa forma el Web -con el fin de producir situaciones que conduzcan al TAZ- parasitará la red; pero también cabe concebir que la estrategia tiene por objetivo construir una red autónoma y alternativa, "libre" y no parasitaria, que pueda servir como base para "una sociedad naciente de la cáscara de la anterior". La antired y el TAZ pueden ser considerados en la práctica objetivos en sí mismos -pero también teóricamente pueden ser considerados formas de lucha por una realidad diferente.
Hakim Bey. The Net and the Web (segunda parte del artículo The Temporary Autonomous Zone) traducido al castellano en Aleph-arts
De todos modos, a la luz de los acontecimientos de los últimos años y de la forma en que ha evolucionado Internet, cabría plantearse hasta qué punto el hacktivismo ha sido domesticado por el propio sistema. Geert Lovink llega a una conclusión más bien pesimista:
Con el cambio de milenio, esta historia particular de los noventas parece solo provocar sentimientos de nostalgia por la época en la que William Gibson, Sterling, y la Realidad Virtual eran aún palabras secretas. El autocontenido- Internet está aquí para quedarse y para trascender en una forma todopoderosa. En lo referente a la autonomía, la imagen de www.pueblofantasma ha aumentado, páginas abandonadas, avatares aburridos, hipervínculos rotos, servidores apagados, comunidades controladas, listas de correo con mensajes de basura, y grupos de noticias... La libertad esta ahí, pero a nadie le importa, dejada sola será capaz de encontrar la contrainformación a través de corruptos portales y motores de búsqueda. Y la zona? Los animados debates de los noventas acerca de la naturaleza de la virtualidad y las maneras en como conduce detrás de la realidad, han sido moderadas por la pura velocidad y violencia en la manera como las redes de ordenadores están ahora impregnando todos los aspectos del vida, incluyendo la resistencia al capitalismo global (mirar WTO/ Seattle, Diciembre de 1999). Podríamos por lo tanto decir que las zonas temporales autónomas (TAZ) han sido reducidas de una teoría de finales de los ochentas a una fiesta rave más Internet. Las almas sin descanso podrán de todas formas saltar fácilmente sobre esta trágica lectura de la historia de las ideas, y abrir otros capítulos llenos de lo desconocido, futuros dispares.
Geert Lovink. Futuros recientes, TAZ (Zonas autónomas temporales) traducido al castellano por Alejandro Duque en Aleph-arts
Pero a juzgar por la gran actividad que puede apreciarse visitando algunos sites sobre activismo anticorporativo, hacker o informativo, se diría que el hacktivismo actual está más activo que nunca. Una prueba de ello es la acción de bloqueo que tuvo lugar en junio de 2001 contra los servidores de la compañía aérea Lufthansa en protesta por sus vuelos de deportación de refugiados:
http://www.deportation-alliance.com/ http://www.deportation-alliance.com/class/index.html Al parecer, en el bloqueo de Lufthansa participaron más de 13.000 personas que efectuaron 1,2 millones de peticiones, lo cual, según la compañía afectada, no consiguió tumbar los servidores pero afectó su rendimiento lo suficiente como para provocar graves pérdidas económicas. Estos hechos se saldaron con la posterior confiscación por parte de la policía alemana de los equipos informáticos de la organización que supuestamente había organizado la acción. Este ejemplo puede ilustrar la actual convergencia de artistas, diseñadores, técnicos y activistas en equipos multidisciplinares motivados por una causa política.

